martes, 20 de noviembre de 2012

En el CRILAR son descriptas nuevas especies de avispas de La Rioja



El grupo de Entomología del CRILAR dirigido por el Dr. Patricio Fidalgo, junto al Dr. Arturo Roig Alsina del Museo Bernardino Rivadavia de Buenos Aires, describieron cuatro nuevas especies de avispas presentes en La Rioja, Este descubrimiento fue publicado en septiembre pasado en la revista científica del Museo Nacional de Historia Natural de Francia (Zoosystema).

Así se dio un paso importante para el ordenamiento de muchos ejemplares colectados desde la época del 1940 hasta la actualidad, y depositados en diversos museos de Argentina explicaron desde el CRILAR.

La Dra. Patricia Diez, investigadora del CRILAR y primera autora de dicha publicación, explica que "convivimos a diario con seres vivos de los cuales no tenemos noción. No nos damos cuenta de su existencia ya que no nos molestan, como las moscas, o no nos causan dolor o picazón como los mosquitos. Sin embargo no debemos olvidar que todos los seres vivos cumplen una función específica e importante en la compleja red ambiental que hace posible la vida en el planeta.

En nuestra región, de montes áridos y semiáridos, existe esta particular familia de insectos llamada Plumariidae. Estas son pequeñas avispas nocturnas, cuyos machos tienen alas y pueden ser encontrados por cientos volando alrededor de la luz de las farolas; mientras que las hembras, que no tienen alas, viven en forma subterránea y son muy difíciles de colectar vivas.

Esta familia de avispas presenta una distribución geográfica muy particular, ya que sólo se encuentran en el Sudeste de África y en Sudamérica, encontrándose en nuestro país la mayor diversidad de géneros. Esta distribución hace pensar que se originó antes de la ruptura de la Gondwana. A pesar de ser elementos característicos de las zonas desérticas y semidesérticas, es casi nulo el conocimiento que se tiene sobre su biología y comportamiento. Hay indicios de que esta familia de avispas son parásitos de otros insectos poniendo sus huevos sobre larvas de coleópteros.

Una de las principales preguntas es que hacen durante el día. Se pensó que eran efímeras, viviendo sólo 24 horas, ya que en troncos, ramas, hojas, bajo piedras, etc. no se las veía, casi como si se las hubiera tragado la tierra. Cuando se los observó en el laboratorio, en terrarios de vidrio, de hecho se los tragó la tierra, ya que las mismas se introducían en pequeñísimos túneles, dando indicio de que los machos pasan las horas del día enterrados en el suelo. En el continuo reto que representan estas enigmáticas avispas para la ciencia, aún nos queda conocer el dato más importante: cuál es el rol que cumplen estos insectos en nuestro ecosistema. En qué lugar, de aquella larga cadena de equilibrio se desempeñan, ya sea colocando sus huevos sobre larvas de coleópteros o quizás sobre larvas de mariposas, viviendo en comunidad con hormigas u otros insectos subterráneos... Sin embargo sea cual fuere el papel que desempeñan, no hay que perder de vista que estas pequeñas avispas están   contribuyendo a mantener la estabilidad y el equilibrio de NUESTRO LUGAR EN EL MUNDO."

Foto: Patricia colocando trampas de luz en Anillaco para atraer los machos alados de las avispas, capturarlos y llevarlos al laboratorio para su estudio. Las hembras al ser no-aladas se capturan con recipientes enterrados en el suelo. En el margen inferior-derecho foto de lupa de una hembra y un macho.

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