jueves, 8 de octubre de 2015

La Rioja: Estela de Carlotto fue distinguida con el título de “Doctor Honoris Causa” de la UNLaR


Pidió a los jóvenes que luchen para que nunca más haya un 24 de marzo. “Hay que salir hoy para que esta democracia conseguida sea eterna y no dar un paso atrás de lo que se ha conquistado”, sostuvo la titular de Abuelas de Plaza de Mayo.

En una emotiva ceremonia, que convocó a gran cantidad de público en el Sala Académica de la Ciudad Universitaria, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, fue investida con el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de La Rioja.

Luego de ser leída la resolución del Honorable Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Rioja, el rector Fabián Calderón procedió a hacer entrega del título que da testimonio de la categoría de Doctor Honoris Causa de dicha Casa de Altos Estudios.

Además, el vicerrector, José Gaspanello, le hizo entrega de un mural en madera y arcilla creación de la Licenciada en Artes Epifania Núñez. Diseño que representa la lucha y esperanza de la búsqueda de las abuelas a sus nietos.



La ceremonia también contó con la alocución del estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social, Agustín Maraga, y del subsecretario de Graduados, Bernardo Sánchez Alem; a quienes se les sumaron palabras de adhesión a cargo de jóvenes pertenecientes a diferentes agrupaciones políticas.

Cabe destacar que el título de “Doctor Honoris Causa” fue aprobado el 31 de octubre de 2014 en sesión ordinaria por el Honorable Consejo Superior, en coincidencia con la fecha de recuperación de su nieto Guido Carlotto Montoya.

En tanto que el reconocimiento realizado por la UNLaR se debió a la incansable lucha de Estela de Carlotto en el cumplimiento de los Derechos Humanos y su aporte a la vida democrática del país.



“Estela y Abuelas significan la posibilidad de recuperar y fortalecer la democracia”

Calderón inició su discurso diciendo que nunca se vio en la sala académica tanto color y energía, “es la fuerza de Estela que nos ha convocado y generado estas ganas de vivir una nueva universidad”, destacó.

Asimismo, sostuvo que la posición adoptada por la UNLaR –“de la que no pensamos retroceder”- tiene sus bases en el año 2014 cuando se definió transitar los caminos de la memoria, la verdad y la justicia.

“En el marco de la memoria también debemos decir que el sistema universitario se ha visto favorecido en estos más de diez años de historia (…) tenemos presupuesto e infraestructura que acompaña el crecimiento de la universidad. Porque la universidad es un derecho universal y el conocimiento es un bien público”.

En igual sentido, indicó que la verdad histórica de Abuelas de Plaza de Mayo es un testimonio y bien público al cual todos los jóvenes tienen que acceder. “Esa es la responsabilidad y el verdadero legado de la universidad pública, para que los argentinos encontremos en esta lucha la posibilidad de dignificarnos”, agregó.

En tanto, Calderón resaltó que tanto Carlotto como las integrantes de la asociación que preside son merecedoras del reconocimiento hecho por la UNLaR, por haber hecho de su lucha una pedagogía de la resistencia y la recuperación.

“Estela y Abuelas significan la posibilidad de recuperar y fortalecer la democracia, significan la lucha por la dignidad y todas aquellas banderas que los argentinos hoy podemos levantar”, afirmó el rector.

Por otra parte, Calderón expresó que perteneciendo a una tierra –“de caudillos”- donde se surgieron grandes referentes políticos, culturales y sociales, “también debo pedirle perdón porque esta tierra generó el presidente de los indultos (…) pido perdón por ese atropello que vivieron las madres y abuelas frente a esa la lucha que han llevado y vienen llevando para dignificar la banderas de los derechos humanos”, añadió.

Por último, dijo reconocer en Estela de Carlotto su gran capacidad para transformar la desaparición de los hijos y nietos en valentía. “Porque aún reconociendo el dolor, usted ha abonado la lucha por la justicia, los derechos humanos y la solidaridad, y para esta comunidad universitaria eso no tiene precio”.

“Es un gran honor ser honrada en una universidad donde no hay intereses mezquinos”


La titular de Abuelas de Plaza de Mayo dijo sentirse contenta de estar en La Rioja –“provincia que me trata tan bien cuando vengo”- y seguidamente agradeció a las autoridades universitarias por la distinción realizada. “Aunque siento que no soy merecedora de este título y de todos los obsequios que me han entregado esta noche, esto me hace sentir reconfortada y con ganas de seguir luchando por más”, afirmó.

Luego Carlotto manifestó que siempre que le entregan un premio piensa que es una mujer común –“una más de las miles que hay en Argentina”- que sigue luchando por un país que sea digno de ser vivido. “Transfiero todos estos elogios a ellas, a las Abuelas de Plaza de Mayo, porque sola no podría haber hecho esto”.

A su vez, expresó que hace 40 años atrás –“la vida nos juntó”- gracias a un acto ecuménico o salvador unas cuantas mujeres se tomaron de las manos y se preguntaron qué sentían. “En esa época había una dictadura feroz, extraña para nosotros, porque no teníamos la percepción que tuvieron nuestros hijos de saber que se venían tiempos difíciles. Nos advirtieron, pero era difícil saber porque para los que tenemos esta edad nos acostumbramos a tener dictaduras desde 1930”, agregó.

También afirmó que no recuerda en el año 1955 –“cuando bombardearon la plaza de mayo y murieron cientos de personas”- que haya habido movilizaciones, sino que en aquella época solo se enseñó a sentir pánico.

“No hubo familias ni pancartas, solo nuestra juventud y la clase obrera se manifestaban con fuerzas, pero el resto nada. Habría sido bueno salir en ese momento a luchar para que no hubiera un 24 de marzo de 1976. Por eso hay que salir hoy para que esta democracia conseguida sea eterna y no dar un paso atrás de lo que se ha conquistado”, resaltó la titular de Abuelas.

En otra parte de su discurso, Carlotto se refirió a la situación vivida con su hija y al respecto señaló: “cuando me entregaron el cuerpo de Laura, el mismo día que la asesinaron y a dos meses de haber dado a luz a su hijo, ellos pensaron que esa mujer, esa loca, iba a llorar a su hija y se iba a quedar en su casa por miedo. Todo lo contrario, eso me dio más fuerzas para seguir luchando por la memoria, la verdad y la justicia”.

Carlotto también agradeció a sus hijos por enseñarle a pensar distinto y desentrañar la verdad histórica. “Por eso nuestra lucha no fue en vano y hoy estamos acá en esta nueva universidad. Esto se lo debemos a nuestros compañeros muertos y desparecidos”.

Finalmente, dijo que la UNLaR puede contar con Abuelas para lo que sea, “estamos y estaremos mientras tengamos vida (…) Este título lo defenderé a capa y espada, porque es un gran honor ser honrada en una universidad donde no hay intereses mezquinos, sino generosidad y sabiduría”.



Fuente: Prensa UNLaR

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