martes, 25 de septiembre de 2012

ASI ESTAMOS


Por Félix R. Guerrero - Hay tipos así, vecino, aunque usted no lo crea. Saben cómo es la cosa pero actúan como si no lo creyeran o no les importara. Vislumbran que la clave del éxito consiste en ser obsecuentes con el poder, saber callar, mostrarse pulcro y con buenos modales; obedecer sin pensar ni sentir, un poquito cínico. Eso es.




 “La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con la palabras mayores"
                                                                                 ABRAHAM LINCOLN

El hombre optimista sale a la calle después de una peinada perfecta, una afeitada impecable, un desayuno suculento y un ya vuelvo mi amor al cerrar la puerta. La hora es imprecisa porque un hombre optimista no se fija en esas cosas; tampoco hizo caso del cielo lívido que se cierne sobre su cabeza.

El hombre es fuerte y ama a los fuertes y se siente pleno de confianza. Salió a la calle a ganarse la vida en buena ley, conforme a las leyes del mercado. No se mete en política, no cuestiona nada. El mundo es como es, ni bueno ni malo para un ganador. Camina despaciosamente las calles de La Costa en busca de lo que le corresponde como ciudadano argentino, su oportunidad.

Hay tipos así, vecino, aunque usted no lo crea. Saben cómo es la cosa pero actúan como si no lo creyeran o no les importara. Vislumbran que la clave del éxito consiste en ser obsecuentes con el poder, saber callar, mostrarse pulcro y con buenos modales; obedecer sin pensar ni sentir, un poquito cínico. Eso es.

Con estos amables pensamientos se dirige a la Municipalidad Departamental.

Allí descubre nuestro héroe, pasmado, que sus aspiraciones a una Secretaría o Dirección municipal u otro cargo parecido en rango, ya estaban cubiertas por otras ambiciones desmedidas e ineficaces (para la función pública, se entiende). Los afortunados, habían conseguido valías con votos contantes y sonantes en aquellas épicas elecciones pasadas.

¿No les habrá sobrado por ahí una Sapem o un contrato sin controles y abierto a ganancias extras?, preguntó con un hilo de voz. Tampoco, le contestaron sin piedad: eso ya fue repartido  mediante el sistema de la amigocracia, y a falta de dignos ameritados, muchos de esos “trabajitos” fueron a las manos de los nombrados precedentemente. Los conchabos menores a algunos votantes comunes, trabajadores municipales, también a  Jefes y Jefas de hogar.

A ellos, los afortunados, podrá distinguir, mi amigo fácilmente: ellos, las máquinas, las ropas, los enseres de maestranza, membretes de toda documentación oficial, Concejo Deliberante incluido, todos están rotulados por la marca del exitoso gestor, título nobiliario sinónimo de “conductor” y “administrador”  de los ilustres antecesores. Antes de antes los llamábamos Intendentes municipales del Departamento Castro Barros. Pero esos eran otros tiempos.

Y allí, nuestro héroe, sin saber qué hacer con su peinada perfecta, su afeitada impecable y su sonrisa ganadora, musita entre dientes una especie de amenaza: ¡Puta madre! ¡Tendrían que volver los milicos a poner las cosas en orden!

Más allá de esta dantesca escena, una nobel puta de piernas temblorosas trata de consolar con torpes caricias a un puntero caído en desgracia por desobediencia debida.

                                             
                                                                                                   

3 comentarios:

  1. OVEJAS QUE LE DICEN......MEEEE...MEEEEE.. (A COMERLA!!!!!!)

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  2. QUE ORDINARIO QUE SOS, ESO ES LO QUE ESTA MAL ESTE TIPO DE GENTE,

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  3. SI TENES RAZON LA GENTE QUE DESCRIBE LA NOTA: LOS OBSECUENTES DAN ASCO....MEEEEEE.......MEEEEEEE......

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