viernes, 19 de julio de 2013

“No tenemos nada para inventar”

En la marcha de ayer Alfredo Olivera, preso político de la última dictadura militar y  secretario de la Comisión provincial de Derechos Humanos que elaboró el Informe sobre la represión en La Rioja, volvió a confirmar con su testimonio la participación del jefe del ejército en su interrogatorio.


Ante una plaza colmada de gente Olivera relató: “Yo fui secretario de la Comisión provincial de Derechos Humanos. Recogíamos los testimonios de la gente que había sufrido este tipo de violaciones. En mi declaración describí con todos los detalles que podía, la situación que vivimos acá y en La Plata, donde estuve detenido”.  

“Milani fue y cercaron mi domicilio, estando toda mi familia, y se llevan a mi padre. Era un chico joven, rubio, alto, el encargado del operativo. Ahí me dicen que se lo llevan para averiguación de antecedentes. Inmediatamente me pongo en campaña para cuidar a mi viejo ya que había tenido una embolia pulmonar. Fui al IRS a llevarle los remedios. Milani me dice que se va a llevar a mi padre, me lo dice a mí. Ahí es la primera vez que lo vi. El lunes siguiente me llevan detenido a mí desde la Municipalidad, donde yo trabajaba. Yo supe en todo momento que iba a la cárcel. Pero para mi familia estaba desaparecido. Después de diez días me ponen a disposición del juez federal. Ese día que me llevan al juzgado federal, me lleva Milani. Primero me ponen en un calabozo del juzgado y luego me llevan ante el juez Roberto Catalán. El juez me indica una sala donde debía declarar. Declaro con el secretario del juzgado, Armatti, y, conmigo, entra a la sala Milani. El estuvo en todo momento en la sala. La mayoría del tiempo estuvo hostigándome, diciéndome “acá se te acaba la carrera de guerrillero”, que yo había negado que me “habían invitado a la Compañía de Monte”. En fin estuvo todo el tiempo hostigándome, acusándome. El momento en que no lo hizo fue cuando el secretario del juzgado le pregunta su apellido y el le dice: Milani. Yo traté de guardar ese dato. Y por eso lo recordé en la declaración de 1984. Esa interrogación se corta bruscamente cuando entra el juez Catalán y me dice “ahora le vamos a dar con los familiares”. Cuando entró mi viejo él todavía me estaba acusando, hostilizando. Al otro día me mandan a La Plata. Yo no tengo ninguna duda de que Milani es el que estuvo conmigo en el juzgado y el que se llevó a mi viejo de mi casa” afirmó Olivera.


“Yo creo que no tenemos nada para inventar” dijo refiriéndose a los servicios de inteligencia como los hacedores del genocidio. “Servicios de inteligencia preparados por la CIA en la Escuela de las Américas para torturar, interrogar, ese es el que estuvo al frente de la represión en la Argentina. Entonces por qué tenemos que creer que un oficial de inteligencia está libre de culpa y cargo” finalizó Olivera. 

1 comentario:

  1. Valiente testimonio. Quiera Dios se haga justicia.

    ResponderEliminar