jueves, 3 de septiembre de 2015

DDHH: Dolorosos testimonios de testigos víctimas en la Mega causa La Rioja


En las audiencias realizadas la semana pasada en el marco de la Megacuasa La Rioja, las testigos víctimas, Lucía Maraga y Diana Quiroz, mencionaron abusos sexuales a las presas de la dictadura. Quiroz en su relato contó sobre el abuso sexual que sufrió y recordó la pérdida de su bebé, entre otras graves denuncias. Por otra parte el abogado defensor pidió que llamen a declarar a Milani y Carlos Menem. Las audiencias continuarán el hoy por la tarde.

Séptima audiencia Mega causa

En la séptima jornada del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en nuestra provincia durante la última dictadura militar, realizada el pasado jueves en la sede del Tribunal Oral Federal de La Rioja ubicada en el quinto piso del edificio del Correo Argentino, se vio repleta de público que querían estar presentes en una de las jornadas más importantes de esta primera parte de la ronda de testigos. Cabe recordar que serán citadas a declarar más de 100 personas.

Cerca de las 16:30 dio comienzo la sesión y luego de que se leyeran las peticiones de las partes, la secretaría expresó la resolución tomada por el Tribunal sobre la solicitud del abogado Pagotto, quien había recomendado llamar como testigos al ex presidente de la Nación, y gobernador de La Rioja al momento del golpe de Estado de 1976, Carlos Saúl Menem y al ex jefe de las Fuerzas Armadas de la República Argentina, general César Milani.

“Se informa que a través del decreto de Recepción de Pruebas, se va a hacer lugar a todos los testimonios ofrecidos”, dando lugar a la petición, sin embargo, aclarando que “oportunamente el Tribunal hará las citaciones pertinentes”.


Abusos y violaciones sistemáticas

El jueves 27 de agosto fue el turno de declarar de Lucila Maraga, ex presa durante la dictadura militar junto a su esposo Lucho Gómez y sus cuñados.

La testigo víctima, fue la primera en lo que va de las audiencias, en referirse a los abusos sexuales, violaciones y abortos que sufrieron varias mujeres durante su cautiverio, al tiempo que denunció que este accionar fue premeditado y sistemático.

Al comenzar con su testimonio, Lucila contó que fue detenida “en la madrugada del 15 de abril de 1975. Unas personas que estaban vestidas de civil se presentaron al lugar en donde yo vivía junto a mi marido y sin presentar ninguna orden de allanamiento o detención, nos despertaron con golpes en la puerta y de manera brusca, nos hicieron levantar en ropa de cama y nos llevaron hasta la cocina de la pensión”.

Continuó relatando que “nos ordenaron que nos vistiéramos y escuché cómo le decían a la dueña de la pensión que ella no dijera nada de lo que había pasado esa noche. Nos subieron a una camioneta junto a varias personas más, nos ataron las manos y nos llevaron hasta la sede de la Policía Federal”.

En este punto, Maraga señaló que cuando llegaron a su lugar de detención, “una persona se presentó como el inspector Ganem, quien nos dijo que ahora comenzaban con nosotros y que después iban a ir por los curas y el Obispo”.

Por otra parte, consultada por la querella, la mujer declaró que luego de hacerle unas preguntas, la llevaron a una habitación “con las manos atadas y los ojos vendados”.

“Luego llegó un grupo de personas, me levantan y se ponen alrededor mío. Calculo que eran más de cinco personas y me dijeron que eran del Comando Libertadores de América y que ellos podían hacer lo que quisieran con nosotros. Me dieron golpes de puños cerrados, cachetadas, todo entre gritos y preguntas. Yo permanecía callada”.

Agregó que “en un momento dado, uno de ellos me dijo que me desvista, pero yo no hice nada. Sentía como se me iban acercando y me dijeron que si no lo hacía me iban a quemar con cigarrillos”. “Me saqué la ropa y me quedé solo con la ropa interior de abajo.

Ellos insistían en que podían hacer con nosotros lo que quisieran, incluso con nuestros cuerpos. Después de eso, me empezaron a tocar y manosear”, manifestó.

Lucila dijo que después de ese terrible momento, la llevaron a una pieza grande “en donde conocí a las que luego serían mis compañeras de cárcel, Azucena de la Fuente y a Alicia Asís. También estaba mi cuñada, quien fue secuestrada embarazada”.

Para finalizar con esta parte de sus testimonio, aseguró que “no solamente a mí me pasó esto, sino a todas mis compañeras y con el tiempo, nos dimos cuenta que esto no fue una cosa aislada, sino que los abusos y violaciones fueron acciones sistemáticas, que atentaban no sólo lo físico, sino también a nuestra integridad y dignidad”.

La ex presa política también contó que durante su detención antes del golpe del 76’, tuvieron la visita del obispo Enrique Angelelli, quien “desobedeció unas órdenes que tenía y brindó una misa para nosotros. Fue la última vez que lo vimos con vida”.

Asimismo, Maraga señaló que cuando estaba cautiva en Villa Devoto, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya en tiempos de dictadura militar, recibió “dos o tres visitas” del entonces juez federal de La Rioja, Roberto Catalán, para tomarle declaraciones, “nunca con presencia de abogados” y denunció que le pidió que regularice su situación legal, “pero dictaminó que tenía mala conducta y que era incorregible”.

Cerca de las 18:45 terminó su testimonio y fue aplaudida por todo el público presente. Posteriormente fue el turno de los hermanos Carlos y Nito Brizuela.


Octava audiencia Mega causa

En la jornada del viernes 29 de agosto la ex presa política Diana Juana Quiroz, comenzó a declarar a las 9:30, fue la primera testigo de la audiencia. El juez Juan Carlos Reynaga le consultó previamente si declararía sobre los abusos sexuales que sufrió cuando estuvo presa, y la testigo víctima manifestó que lo haría y con público presente.

Diana Quiroz tenía 17 años y estaba embarazada cuando fue detenida el 14 de abril 1975 desde la casa de sus suegros de aquel entonces, padres del ex preso José Cano quien fue su marido. Según manifestó, fueron muchas personas de civil armadas.

“La casa estaba toda desordenada y en el medio del comedor había una mesa con una manta llena de libros y folletos y nos preguntaban dónde estaban las armas, y yo les decía que no había armas. Luego me llevaron a la Policía Federal donde me ataron y vendaron los ojos. Esa noche fue de interrogatorio, me preguntaban de mi esposo, de los curas y de las monjas. Había dos grupos que interrogaban: uno más bueno y otro que eran malos y nos pegaban” declaró Quiroz.


Abusos físicos y sexuales

Durante su declaración Diana resaltó que al ser detenida sufrió varios intentos de abusos sexuales, al igual que otras jóvenes que fueron detenidas en la dictadura.

Al ser consultada por la querella sobre los intentos de abusos, Diana explicó “siempre estaba rodeada: adelante, a los costados, atrás; siempre había entre cuatro y cinco personas. En un momento determinado entraron y me desnudaron completamente.

Una persona se desnudó y me obligó que le toque sus partes íntimas entre otras cosas, mientras que otra intentaba violarme; en ese momento entró otro grupo y les preguntó que hacían, ahí se paró todo”.

“Vilte era lividinoso, y la actitud de Goenaga de traer a las chicas del galpón abrazadas hablándoles al oído, una cosa perversa y asquerosa; él siempre andaba despacito arrastrando los pies, hablaba pausado, no se le entendía, la mayoría de las veces andaba borracho, era bruto e inculto” aseguró la testigo víctima.

Diana Quiroz también detalló cómo a los días de su detención perdió su embarazo de dos meses, debido a los diversos apremios policiales que padeció.

“En dos oportunidades me quisieron hacer firmar, firmé un papel que ya estaba lleno pero no era mi declaración, lo firmé porque me amenazaron de que me iba a pasar lo mismo que la otra noche (referenciando los abusos sexuales)”.

La ex presa manifestó que estuvo en diferentes lugares desde que fue detenida hasta que quedó en libertad, luego de seis años y medios. Estuvo en el Instituto de Rehabilitación Social (IRS), la correccional de San Vicente, la Policía Federal y la cárcel de Devoto.

A lo largo de su declaración explicó detalladamente cómo vivió su cautiverio en cada uno de los lugares y las muchas veces que le decían que quedaban en libertad y luego los volvían a llevar presos.

“Pasamos de un centro clandestino como fue el IRS a Devoto, una cárcel de aparente legalidad pero donde tenían un plan de aniquilación para nosotros los “subversivos”. Galíndez, el jefe de Devoto, nos decía: ustedes de aquí salen locas o muertas” comentó Diana.

Asimismo, declaró que “el cargo era asociación ilícita; se nos inculpaba por la bibliografía que estaba en la casa, entre otras cosas; pero todos los casos fueron armados con anterioridad, sin saber quiénes eramos ni qué hacíamos. En 1981 mediante una cédula de notificación me enteré de que se me había condenado a cinco años y yo estuve presa seis años y medio más medio año controlada”.

Por otra parte, contó que “mientras estuvimos presas estábamos divididas en dos grupos de presas: irrecuperables en camino de recuperación y recuperables. Gracias a presión y denuncias internacionales entraron a las cárceles las instituciones de Derechos Humanos en 1979 ó 1980 y la situación comenzó a mejorar. Con visitas de mayor tiempo, mejor calidad de comida, libros y diarios” expuso Diana.

Finalmente, dijo que “nosotros los testigos víctimas concurrimos a esta audiencia a manifestarles lo que hemos padecido con nuestros cuerpos y espíritus.

No se puede avanzar si no contamos lo que pasó en la dictadura por los hijos de todos, incluso de los represores, para que transiten un país mejor. No se cumplió la profecía de Galíndez; estamos acá, vivas e íntegras, y vamos declarar y denunciar hasta que no quede un solo represor suelto en toda la Argentina” concluyó.



Más declaraciones

Luego brindó su testimonio José Cano, que fue preso en 1975, y que en aquel entonces era esposo de Diana Quiroz. El hombre comentó cómo fue su detención, y sobre los interrogatorios que vivió.

“En la Policía Federal jamás declaré, sólo fui indagado mediante apremios y me hicieron firmar bajo presión y todo el tiempo me decían zurdo hijo de puta”. Cabe destacar que el relato del ex preso fue muy similar al de Diana Quiroz.

Por otra parte se conoció que las audiencias continuarán el jueves 3 de septiembre a las 16 y está previsto que declare la ex presa Azucena de la Fuente.

Fuente: El Independiente
Fotos gentileza de Aníbal Díaz

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