martes, 8 de marzo de 2016

Memoria: “En Argentina más de 3000 sillas estarán vacías en la mesa hoy. El silencio es cómplice. Ni una menos”


La diputada provincial Lucía Ávila recordó a Romina Ríos, el femicidio que aún hoy conmueve a la sociedad riojana. También a Marita Verón, el caso paradigmático de la trata de personas en la región y en consonancia con ello a Ramona “Peli” Mercado, aún desaparecida vinculada en el tráfico ilegal. Por otra parte, mencionó a Anna Wurgler, la turista que aún sigue desaparecida, a Nadia Joana Moreno, madre de 3 hijos, torturada, asesinada, quemada y mutilada por un policía. Berta Cáceres, activista hondureña, asesinada por defender el agua y la vida.

Bajo el título “Mujeres que sembrando dignidad, abrazan la vida”, Ávila recordó a las mujeres, “que en la historia nos dieron vida sublevadas contra el mundo que desconocía sus derechos. Nacieron para vivir, vivieron para morir, para vivir murieron y viven en los derechos de los que gozamos ahora en un círculo infinito donde corre el dolor y la rabia. Ese aún hoy sigue siendo el camino de la mujer. Porque mujer es vida y su vida es lucha. Mujer no es solo vientre que engendra. Es la que desde el silencio grita todos los jueves en una plaza para hacer oír las voces de los silenciados”, indicó.

“La que desafía a los secuestradores traficantes de sus hijos. La que con su frágil humanidad detiene a las mineras. Las que vencen el fuego de una fábrica y trascienden inmortales en los derechos de todas las mujeres del mundo. Los gobiernos y las religiones como dice Galeano tradicionalmente las quisieron silenciar prohibiéndoles la palabra mutilándoles el sexo y tapándoles la cara o empezando el día agradecidos diciendo “Gracias Señor por no haberme hecho mujer”. Si Eva hubiera escrito el génesis quizás hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla y que todo lo que se dijo de la dominación del hombre fue pura mentira a la prensa. Con esa fuerza vive la mujer como flor nacida entre piedras desafiando el destino y el viento. Decir que es el sexo débil es solo terror del machismo a la liberación de esa fuerza. Hay historias que se cuentan en silencio, desde abajo, casi como en un susurro. Historias que trascienden la clandestinidad de los derechos. No se ven pero dejan huellas y en ellas caminamos pero aún queda mucho camino”, apuntó.


Foto: Romina Ríos; Susana Trimarco mamá de Martita Verón; Berta Cáceres, “Peli” Mercado; Belen Brizuela y Milagro Sala.

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