martes, 25 de agosto de 2015

AGOSTO, SAN MARTIN, ANGELELLI, LA POBREZA…

Por Félix R. Guerrero - Al acomodarme a escribir esta nota para los amables lectores del Blog de Radio Comunitaria La Bocona no estoy pensando en un turbulento exordio, sino mas bien en solicitar vuestra gentil complicidad para que conjuntamente le demos forma a estas piezas (las del título) temporales, históricas y sociales que todos las conocemos porque son parte esencial de nuestra cultura e historia cotidiana.

"Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa nada. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje."
JOSÉ DE SAN MARTÍN.

Tal vez podamos articular las mencionadas “piezas” y podamos armar un relato valiéndonos de nuestra amistad, cercanía geográfica y el noble propósito de aportar al desarrollo de una sociedad perfectamente consciente de su naturaleza comunitaria y solidaria.

Este accidentado mes invernal (en este hemisferio), comenzó a llamarse así en honor del emperador romano Octavio Augusto (Octavius Augustus).En el antiguo calendario romano, el año comenzaba en marzo y el sexto mes se llamaba sextilis pero, en el año 24 antes de nuestra era, Octavio Augusto decidió darle su nombre y desde entonces sextilis se llamó Augustus (Wikipedia dixit).

Durante las primeras semanas de Agosto, el viento Zonda, andino e inexorable, estuvo sacudiendo nuestra memoria. Traía desde de Pacifico aires casi olvidados, historias vivas, agitaciones trascendentes de muertes y resurrecciones, de ciclos prefijados por la naturaleza creadora de cuanto brota,  respira, camina, reflexiona, proyecta, crea y destruye (de esta última categoría volitiva nos cabe el dudoso honor a los humanos, de ser lo más entusiastas  protagonistas).

Como el Zonda es el carruaje de esta nota, los invito a que indaguemos de donde viene este poderoso apelativo de viento: “Huampi era un joven huarpe fuerte y ágil que jamás erraba un disparo con su arco. Era admirado por su pueblo. Llevado por su vanidad, subía las montañas matando todos los animales a su paso solo por diversión; esto irritaba a Yastay, divinidad protectora de los animales de las montañas, quien apareció ante él y le dijo que la Pachamama no toleraba más sus actos y que si volvía a ellos recibiría un gran castigo.

Al tiempo, Huampi volvió a sus andanzas. Pachamama se le apareció dejando suspendida en el aire una flecha, la cual disparó y lo envolvió en nubarrones de polvo arenoso. Dijo que había sido muy despiadado y cruel y recibiría su castigo. Un gran remolino de viento lo alzó por los aires y un viento caliente comenzó a alejarse del lugar arrastrando todo sobre la tierra. Desde entonces, se dice, sopla el viento zonda cuando alguien desoye a la Pachamama”.

En el vertiginoso vórtice del Zonda, pues, se han mezclado los nombres de José de San Martin, Angelelli, y el de una señora muy conocida de los riojanos: la pobreza. Hay una estrecha relación entre estos tres actores: el gran General reclama a sus soldados a hacer la guerra libertaria aun en pelotas si no hay ropa, como nuestros paisanos los indios; casi todos hemos visto una enternecedora foto de Monseñor Angelelli sirviendo la comida a un grupo de riojanos indigentes: esa práctica de la opción cristiana de servir a los pobres le costó la vida.

En resumen, Agosto es un mes sensible en la historia de nuestros pueblos; Don José de San Martin es la figura antagónica de los militares golpistas; Monseñor Angelelli, un mártir de los pueblos y el viento Zonda, un fenómeno de la naturaleza movilizador y sujeto ineludible del equilibrio climático, puesto en alto riesgo en estos tiempos, que despliega sus alas preferentemente durante este mes.

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