Por Pacho O’Donnell - “Cuando alimenté a
los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay tantos pobres me
llamaron comunista”(frase del obispo brasileño Helder Cámara, referente de la
Teología de la Liberación).
Más que
preocupado Francisco I está horrorizado por la violencia y la descomposición
moral de la sociedad global en que vivimos. Pecados que no adjudica a causas
ligadas con un deterioro relacionado con el tiempo y el cambio de hábitos sino
que señala un culpable con insistencia y claridad: el sistema capitalista neoliberal.



















